Las primeras fotos revelaban que Alfie está hecho todo un galán, consiguió ligarse a una chica dos años mayor. Este dato, teniendo en consideración sus edades, es todo un mérito. Seguro que en el barrio su prestigio ha subido y con toda seguridad "los mayores" le dejarán jugar al fútbol en el patio a partir de ahora. También revelaban las instantáneas que la diferencia de edad entre los progenitores de la recién nacida, o del business, según lo miremos, era en apariencia mayor a la real. Ella aparenta dieciocho y él, ocho. Curioso como poco ya que una chica a esa edad jamás se relaciona con niños menores. Alfie, eres un truhán.
El joven, con un desparpajo que demostraba la ingenuidad que se podía adivinar en su rostro, afirmaba a los plumillas de turno que no sabía cómo mantendría al vástago. Las 10 libras que su padre, abuelo en la treintena, le daba a modo de paga por cortar el jardín no sabía si serían suficientes. Alfie, en su desconocimiento, invertía esas libras en cromos y no en condones. Obvio.
Ahora, y como en el mundo hay mucho listillo, le han comenzado a salir supuestos padres al pobre business. Unos de quince años, otros de dieciséis o diecisiete. Esto me deja ver varias conclusiones:
- Que Alfie ligó con una chica que solía estar con chicos mayores. Eso es de crack.
- Que ella, si se confirma la veracidad de las supuestas relaciones con otros chicos, es una fresca.
- Que a la cría deberían ponerle de segundo nombre business a modo de homenaje. Les está pagando la Universidad a los padres.
- Que los abuelos no tienen vergüenza ninguna.
- Que los periodistas han visto el negocio, y esa forma de hacer negocio me repugna.
- Que los culebras que dicen que ellos son los padres del business son unos listillos con muy poco arte.
- Que en Inglaterra la juventud está fatal.
- Y que ojalá los adolescentes de hoy en día vivieran como tales. Como nosotros lo hicimos.